-«Este nuevo año comienzo a hacer deporte» -«El lunes me pongo a correr» -«En cuanto comience la jornada partida me apunto al gimnasio»
¿Os suenan estas frases verdad? Efectivamente son las mismas que se repiten año tras año, temporada tras temporada y seguramente se repetirán a lo largo de los años. Pero, quedan en saco roto porque abandonamos nuestra nueva actividad al cabo de pocos días…..
Porqué… ¡QUÉ DIFÍCIL ES COMENZAR A HACER DEPORTE!

Comenzar una nueva rutina es francamente difícil. Da lo mismo que deporte queremos iniciarnos, desde los clásicos del running, natación o ciclismo a otros menos frecuentes. Siempre vamos a necesitar una mínima condición física para pasar del sufrimiento puro al hobby.
Generalmente, somos impacientes, queremos en seguida conseguir el estado que nos hemos imaginado los días previos y frecuentemente nos sentimos frustrados al no conseguirlo a corto plazo.
De ahí que es de suma importancia y de obligado cumplimiento el ir avanzando poco a poco. Debemos «engañar» al cuerpo y a la mente. Llevar una mínima planificación global para ir consiguiendo hitos y observar los avances que vamos adquiriendo. Esto nos ayudará a estar motivados día tras día.
Las planificaciones las desarrollamos mediante Macrociclos de entrenamiento, dentro de esos Macrociclos introduciremos la planificación de los entrenamientos semanales, quincenales o mensuales, que los llamaremos Microciclos.
En Ejemplo de planificación por Macrociclos, estandarizando el tiempo, sería:
- Generación de Rutina Deportiva: 2 meses
- Adaptación al Deporte elegido: 1 mes
- Ciclo Resitencia: 2 meses
- Ciclo de Calidad y Pre Competitivo: 2 meses
- Período Competitivo: X meses
Por poner un ejemplo, si venimos de un sedentarismo extremo podemos comenzar el primer Microciclo dentro de la Generación de Rutina Deportiva con tareas de 15 minutos de trabajo o de 25 minutos si somos algo más activos. Combinaremos actividades que estamos acostumbrados a hacer (andar por ejemplo) con el ejercicio elegido.
Un ejemplo de rutina para una persona sedentaria para iniciarse en el running podría ser:
- Día 1: Caminar ágilmente 10 minutos, trotar 5 minutos
- Día 2: Descanso
- Día 3: Caminar ágilmente 5 Minutos, Trotar 5 minutos, repetir dos veces.
- Día 4: Descanso
- Día 5: Caminar ágilmente 10 minutos, trotar 10 minutos
- Fin De Semana: Caminata Larga de 1 o 2 horas
Como observáis parece una rutina realmente sencilla de hacer, pues realmente es la más complicada de cumplir, dado que no tenemos incorporado a nuestro día a día esta «necesidad» de hacer deporte. Una vez conseguido el hábito deportivo, no podremos dejar escapar una semana sin sentir el placer de hacer ejercicio, y si cada vez estamos más en forma, los beneficios y la sensación de bienestar crecerá exponencialmente.
Descanso
¡Cuidado con no cumplir el tiempo destinado al descanso!
Otro error frecuente al inicio de nuestro periplo deportivo es no descansar y comer menos. Como somos impacientes por naturaleza, queremos conseguir bajar de peso en seguida y mejorar físicamente en tres días… ¡Cuidado!
Al descanso se le llama en el argot, entrenamiento invisible, es de vital importancia respetar los tiempos de recuperación muscular marcados. De nada sirve entrenar con mucha fatiga si vamos a necesitar parar el doble de tiempo por lesión y fastidiar la planificación realizada, además que nunca vamos a conseguir los ritmos deseados del ciclo.
Nutrición
De igual manera con el tema de la nutrición. Entrenar «vacío», aparte de generarnos una falta de energía puede derivar en lesiones, calambres y las temidas pájaras, por lo que debemos adecuar nuestra dieta a nuestro trabajo diario y en caso de dudas, siempre contad con la ayuda de un nutricionista.
Recordad estas premisas, los comienzos son difíciles, pero con control, paciencia y actitud lo vamos a conseguir.
Y por supuesto, ante cualquier duda sobre plazos, cargas y actividades, acudid a un profesional titulado, siempre os ayudará a conseguir vuestros propósitos de una manera eficaz, planificada y segura.
